Retiro Online Fe Mayor 2020

Hace unas semanas recibí un mensaje de mi amigo Kiki Troia para contarme la idea que había hablado con Marco López sobre realizar un retiro online Fe Mayor al que pensaban invitarme como ponente del retiro. Accedí inmediatamente y me puse a trabajar con ellos en la idea, concepto, logística etc.

Se han unido a esta iniciativa amigos como Martín Valverde, Athenas y su marido Tobías y el P. Ángel Hernández. La verdad es que es un gran proyecto.

Siempre me ha apasionado formarme y conocer todo lo posible sobre el ministerio de canto y música. Creo que es una de las pasiones que nos unen a todos los ponentes del retiro. Nos encanta la música, nos encanta formarnos y nos honra y alegra formar a más músicos.

Os comparto algunas cosas sobre mis amigos músicos que compartiremos en Retiro Fe Mayor a quienes curiosamente cuando ha sido posible, les he organizado giras y conciertos y hemos estado en varios eventos compartiendo misión.

Marco López

Conozco a Marco López desde el año 2003, nos conocimos en Puebla (México) cuando Marco llegó desde Chile para dar unas charlas de formación para músicos en la Renovación Carismática de Puebla. Yo era parte del equipo diocesano que formaba a los músicos y visitaba a los grupos de oración para dar seguimiento a sus procesos.

Marco y yo siempre hemos compartido cosas muy similares en cuanto a la formación y difusión de la música católica. Os voy a contar una anécdota. En el año 2006, yo tenía la idea de crear una revista online sobre música católica, inspirado en la revista inglesa GrapeVine que dirigía mi querida Susan Bailey. Pensé en que tuviera 12 páginas, un par de entrevistas, noticias internacionales y tendría el título de Lolek Magazine, en honor a Juan Pablo II.

A los pocos días, después de haber maquetado la primera parte de la revista, nos encontramos Martín Valverde, Luis Enrique Ascoy, Marco López y yo tras bastidores de un concierto en Tehuacán Puebla.

Mientras hablaba con Carlos Quintana y Silvio Barojas (equipo de ventas de Martín) escuché a Marco que le contaba a Martín y a Luis Enrique que iba a lanzar una revista sobre música católica, con 12 páginas, con entrevistas y noticias del mundo de la música católica. Pensé para mis adentros… ¿Es verdad o lo he imaginado?… ¡Tiene la misma idea que yo!. Para colmo… lanzamos nuestras respectivas revistas en octubre de 2006… jejeje. Cosas De Dios. Hubo mucha gente que trató de enfrentarnos porque sabían que los dos teníamos revistas, los dos hablábamos de temas similares y para colmo… yo empecé a promocionar encuentros y retiros para músicos y Marco… ¡TAMBIÉN!…

Con los años ambos descubrimos que Dios nos había inspirado lo mismo en diferentes frentes y lugares. Cuando Marco se fue a vivir México yo me vine a vivir a España. Y es curioso como en la distancia, hemos compartido visión, proyectos formación, ideas. Hemos tenido muchas y extensas conversaciones sobre la formación para los músicos.

Cuando organicé junto al P. Javier Francés los Congresos de Música y Nueva Evangelización, contamos con la presencia de Marco, compartiendo y cantando con los músicos que se dieron cita en esos eventos.

Kiki Troia

La primera vez que supe quién era Kiki, fue en el vídeo del concierto «No te Rindas» de Martín Valverde. El vídeo fue grabado en Argentina y cuando ví a Kiki dije… «Este chico no es Fernando Quintana» quien habitualmente acompañaba a Martín. Años después escuché el clásico «Pescando en Red» que reunía las voces de Martín, Luis Enrique Ascoy y Daniel Poli. Y Martín hizo varias alusiones a Kiki, que dirigía la banda sudamericana de Dynamis.

En 2005, conocí a Carlos Seoane en el Multifestival David de Oviedo, yo conocía de referencia a Carlos, porque era junto a Ascoy los responsables de formación para músicos de la Red Magnificad. Poca gente sabía quien era Carlos Seoane en el Festival, y me acerqué a él para saludarle y presentarme. Creo que Carlos se sorprendió de que lo reconociera y supiera su trayectoria. Compartimos muchísimo durante el festival y me hablaba de Kiki y de varias anécdotas juntos.

Pasados unos meses, le propuse a Carlos hacer una gira para él por México y organicé por primera vez una gira que cruzó casi todo México, desde Monterrey hasta Tabasco. Todo se iba dando y un día me llamó Carlos para decirme lo siguiente: «Che… acabo de hablar con Kiki Troia, dice que si lo ves bien, se une a la gira conmigo». Y así inició mi relación con Kiki, durante dos semanas, recorrimos juntos medio país, aunque mi papel era más de manager que de cantante, iniciamos una buena amistad y por consiguiente esta colaboración estrechó los lazos de amistad con el equipo de Dynamis.

Durante los días que estuvimos juntos por México, dimos charlas de formación para muchos músicos católicos que nos pedían además del concierto una charla de formación. Aunque muchas veces terminábamos agotados de tanta actividad.

Kiki me ha producido algunas canciones y hemos hecho gira juntos por España. Es una alegría compartir con él cada vez que viene acompañando a Martín.

Justo antes de que pasara lo del coronavirus, estábamos ultimando una gira de conciertos por España en el mes de Mayo.

Martín Valverde

La primera vez que escuché «Nadie te ama como yo» fue en 1993 una tarde al llegar a casa sin muchos ánimos ni fe. Era un adolescente luchando contra Dios, o renegando de Él. Entré a casa, me senté el en sofá con mi guitarra, sin saber que tocar o qué hacer, sentía mucha rabia, enfado, tristeza, era una mezcla de emociones. Una de mis hermanas estaba escuchando una grabación casera de un ministerio de música llamado Teruah (Córdoba, Ver) y al final de su predicación empezaron a cantar «Nadie te ama yo». Yo no tenía idea de música cristiana pues aun no había tenido mi encuentro personal con Jesús. Pero esa tarde, sentí que Dios me la cantaba… no conocía al autor, solo sabía que esa melodía daba alivio a mi alma aturdida.

Después de encontrarme cara a cara con el Señor, empecé a explorar la música católica. Había muy poca en ese entonces, casi inaccesible, las canciones se transmitían de boca a boca. Recuerdo que escuchaba conversaciones de gente que hablaba sobre Martín Valverde y yo no tenía idea de quién era. Hasta que me dijeron que el es autor de «Nadie te ama como yo». Con esa información me dirigí a una pequeña librería que se llamaba «La cruz» y compré mi primer cassete de Martín «Lo Mejor», donde venía esa versión clásica con el arreglo de Fernando Quintana. Pero me sorprendió la voz, porque no era la que me había cantado esa primera vez, (la voz de Teruah) simplemente era otra. (Yo quería la voz de Teruah)

Cuando veía las portadas de los casetes de Martín me llamaba la atención su guitarra. Veía que tocaba con unas guitarras roundback (de pancita) y me parecían muy extravagantes (eran marca Ovation que le acompañaron muchos años). Y creo que me aprendí casi todas sus canciones. Como curiosidad, a mi preciosa guitarra Tres Pinos le quité las cuerdas de nylon y les puse cuerdas de acero para que sonaran cómo las guitarras acústicas de Martín. Desde entonces, el sonido que me acompaña cuando canto siempre son guitarras acústicas.

Desde ese año, (1994) compré literalmente todos los casetes posibles de Martín. Mi hermana Fátima me regaló en esos años los libros de Martín: «El Silencio del Músico» y «Las tentaciones del músico». Y desde entonces han sido libros que me han formado como músico católico.

Siempre he dicho que mi ministerio musical es otro desde que conocí el ministerio de Martín Valverde. Sin duda él fue pionero en la evangelización con música. Ahora esto es muy común, pero a principios de los 90’s eso era impensable. Cuando vi que el podía cantar y hablar de Jesús a los demás y llevarlos ante su presencia, me dije… «Eso es lo que quiero hacer», quiero usar mis dones y talentos para atraer a otros a la presencia de Jesús. Y eso he hecho durante 25 años.

En 1995 nos conocimos en persona y hablamos de forma muy breve en el Multifestival Beraká, en Puebla junto a otros grandes músicos como Daniel Poli (Argentina), Luis Alfredo (España), Oswaldo Mazorra (España), Luis Alberto Diaz y los legendarios Kairós de Costa Rica. Martín ha comentado en otras ocasiones que me conoce desde que era pequeño y así era, yo tenía 14 años cuando pude saludarle por primera vez.

Cuando me integré a Ruah, abrimos dos o tres los conciertos de Martín y nos encontramos también en el Cristofest en Ciudad de México de 2001 justo en medio de la gira de Enredados.

A raíz de mi revista digital, Martín y su oficina me remitían a músicos para que les ayudara a promocionar su música, para hacer reseñas de sus proyectos musicales. Además la oficina de Martín me mandaba «Press kits» con materiales, fotos e información de sus producciones para promocionarlas.

Cuando me vine a vivir España, no sé cómo se enteró la gente de Trovador y a los pocos días me vinieron a visitar y empezamos a colaborar juntos en muchísimos proyectos, giras y conciertos entre ellas los conciertos de Martín.

Con el año de San Pablo, los paulinos de España le pidieron a Martín una producción sobre San Pablo, que implicaba una gira de conciertos por España y Martín les dijo a la gente de San Pablo: ¡Llama a Roberto Vega, el es músico, entiende y conoce muy bien la música católica, es de lo mejor que tenemos en México y se los hemos mandado pa’llá!. La gente de San Pablo, me contó que esas fueron las palabras de Martín, que gentilmente repitió cuando nos encontramos en el concierto que dio aquí en Valencia.

Desde ese año (2008), he estado involucrado directa o indirectamente en las giras que ha hecho Martín por España desde 2009.

Martín siempre ha sido una referencia para mi, tanto en la predicación, como en la formación. Desde los años 90, el ministerio de Martín dedicaba un espacio para formar a otros músicos y organizaba las clínicas de formación para músicos. Recuerdo varias charlas de formación de esas clínicas donde Martín nos animaba a asumir nuestro papel en la historia con la música y arrebatar al mundo los espacios para anunciar a Jesús. Desde entonces para mi ha sido muy importante la formación en ministerio musical.

Athenas

En el año 2009, diseñé la portada de «Quiero alabarte» de Jonatan Narváez. La idea de Jony, era producir un disco sencillo de canciones que ayudaran a la gente a orar. En esa producción se incluían canciones como: «Digno de Alabar» y «Cristo Reina». Las canciones eran de la autoría de Jonatan y de su esposa y las interpretaba Carla Moser.

Una vez Jonatan me pidió que escuchará unas canciones que estaba haciendo para un canal de televisión de Argentina en la cantaba una chica muy joven llamada Athenas. Jonatan me contó la idea que tenía de grabar sus canciones ahora en vídeo con la voz de Athenas. Y si os acordáis, las primeras canciones de Athenas en Youtube, son esas sesiones que grabó con Jonatan.

Tiempo después el ministerio de Athenas se difundió rápidamente. Me sorprendió que se diera a conocer cantando Cristo Reina y Digno de Alabar… claro, yo había escuchado las versiones originales y había hecho la portada del disco en el que grabaron por primera vez.

Con los años he visto crecer a Athenas, me sorprende mucho la seriedad y responsabilidad con las que ha asumido su ministerio en todos los sentidos. En lo profesional, espiritual, formación bíblica y cuando conversas con ella o con Tobías te sorprendes de lo profundo que es su amor con Jesús.

Hace un par de años invitamos a Athenas para venir a Valencia en su gira por España a la P. San José de Torrent. Compartimos cosas muy interesantes, disfrutamos de su música y ministerio delante del santísimo.

Los días que hemos preparado el Retiro Fe Mayor me ha sorprendido la visión de ella y su marido para hablar de temas, enfocar propuestas y todo está siendo muy enriquecedor.

Padre Ángel Hernández Ayllón

Siempre que veía a Martín en España, me hablaba sobre el P. Ángel Hernández Ayllón. Varios músicos católicos me hablaban de él y tengo la bendición de conocerlo desde hace varios años y he podido comprobar lo que todo mundo dentro de la música católica habla sobre él. Es un pastor con olor a oveja musical. Muchos músicos nos sentimos comprendidos y apoyados por su vocación sacerdotal. Me apoyado, escuchado, aconsejado en varias veces, es un amigo de verdad.

Es una persona muy sabia, muy humilde muy apasionado de Jesús. He compartido con él y dirigido la alabanza de él en encuentros sobre nueva evangelización en varias partes de España. Traigo a mi memoria los encuentros ecuménicos donde hemos hemos podido participar dirigiendo juntos la alabanza.

Podría contaros muchas anécdotas y entresijos de la música católica donde él ha estado involucrado pero creo que no me corresponde a mi desvelar tanto trabajo sin reflectores en el que ha estado involucrado. Solo podría deciros y afirmar que sin su colaboración e intervención no se habrían escrito muchas páginas de la música cristiana a nivel hispano. Con eso os digo todo.

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